La 'Viking Row' de los aficionados noruegos se convierte en el fenómeno revelación del Mundial 2026

La 'Viking Row' de los aficionados noruegos se convierte en el fenómeno revelación del Mundial 2026, desde los estadios hasta las calles y el parlamento.
Por lo general, comienza en las gradas. Bloques de camisetas rojas y azules, cascos vikingos, y luego el mismo movimiento se va extendiendo por todo el sector: aficionados sentados en filas apretadas, balanceándose hacia adelante y hacia atrás al unísono, como si estuvieran remando en un drakkar. Un tambor marca el ritmo, y los sonidos de ¡Hoo! y ¡Ro! retumban en el estadio, al principio descoordinados y luego sincronizados.
La "Viking Row" se ha desbordado rápidamente de los estadios. Videos compartidos en línea muestran a seguidores noruegos llevando el mismo ritmo a espacios cotidianos: en escaleras mecánicas del metro, dentro de terminales de aeropuertos, o simplemente en medio de concurridas calles de la ciudad. Un clip ampliamente difundido desde Boston muestra a los aficionados continuando el canto mientras bajan por una escalera mecánica, tratando un viaje rutinario casi como una extensión de las gradas.
Los medios deportivos europeos se hicieron eco de la tendencia casi de inmediato, calificándola como una de las imágenes de aficionados más impactantes del torneo hasta ahora. Han surgido comparaciones con el "viking clap" de Islandia en la Eurocopa 2016, aunque la versión noruega se describe como más libre en estructura, menos formal y más espontánea según el momento.
El momento cobró otra dimensión tras la victoria de Noruega por 3-2 sobre Senegal en el Grupo I. Erling Haaland, que anotó dos goles en el partido, fue visto uniéndose a los seguidores después del pitido final, repitiendo el movimiento de remo junto a los aficionados reunidos tras las vallas. Las imágenes circularon rápidamente por los canales deportivos europeos y las redes sociales.
Un video aparte desde el interior del parlamento noruego también se sumó a la historia, mostrando a legisladores imitando brevemente el mismo gesto. No se presentó como una declaración oficial, sino más bien como una referencia ligera y casi casual a un cántico que ya ha trascendido la cultura futbolística y ha comenzado a circular por sí mismo.
El regreso de Noruega al Mundial después de 28 años le ha dado a toda la escena un peso adicional. El rendimiento del equipo ha sido sólido, pero la atención se está desplazando cada vez más hacia las gradas, donde gran parte de la identidad de esta campaña se está forjando en tiempo real.
En el Grupo I, Noruega y Francia están igualadas con seis puntos después de dos partidos, mientras que Senegal e Irak siguen sin puntos. En la última jornada, Noruega se enfrentará a Francia por el primer lugar del grupo, y Senegal se medirá con Irak en el otro partido.