La energía geotérmica de última generación gana impulso en EE.UU. mientras Europa observa de cerca
A diferencia de la solar o eólica, las plantas geotérmicas funcionan 24/7 aprovechando el calor interno de la Tierra. Esta combinación de energía limpia y seguridad de red ha ayudado a cerrar la brecha política.
A diferencia de la solar o la eólica, las plantas geotérmicas funcionan las 24 horas del día aprovechando el calor interno de la Tierra. Esta rara combinación de energía limpia y seguridad de red ha ayudado a cerrar la división política: los demócratas aman los beneficios climáticos, mientras que los republicanos ven una oportunidad para impulsar la energía doméstica utilizando la experiencia existente de la industria del petróleo y el gas.
Este ambiente bipartidista ya se está convirtiendo en política. Varios estados están acelerando los permisos, y los legisladores presentaron recientemente la Ley de Investigación y Desarrollo de Energía Geotérmica de Próxima Generación. El proyecto de ley busca inyectar más fondos federales en investigación y ayudar a llevar sistemas geotérmicos de vanguardia al mercado comercial.
En este momento, el foco está en los Sistemas Geotérmicos Mejorados (EGS, por sus siglas en inglés). Esta tecnología libera energía geotérmica en áreas sin reservorios subterráneos naturales mediante el uso de fracturación hidráulica (fracking) para agrietar formaciones rocosas profundas y hacer circular agua a través de ellas para capturar calor.
Si bien las técnicas de fracking generan inquietudes sobre riesgos sísmicos e impactos ambientales, los partidarios señalan una diferencia fundamental: este proceso cosecha energía renovable en lugar de extraer combustibles fósiles.
"It's the same techniques and up to a point it's the same industry as well," dice Gernot Wagner, economista climático de Columbia Business School. "From a climate perspective, there's a huge difference."
Mientras tanto, investigadores y startups compiten por perforar más profundo y más caliente. Por ejemplo, Quaise, una spin-off del MIT que desarrolla tecnología de perforación por ondas milimétricas. En lugar de brocas tradicionales, utilizan ondas electromagnéticas para literalmente derretir y vaporizar la roca.
La empresa cree que este método puede desbloquear recursos geotérmicos "súper calientes" (entre 300°C y 500°C) en casi cualquier lugar de la Tierra. Aprovechar estas temperaturas extremas aumentaría masivamente la producción de energía por pozo y reduciría los costos a largo plazo, aunque la tecnología sigue siendo increíblemente costosa y compleja.
Quaise planea lanzar su primer proyecto a escala comercial en Oregón para 2030. Aunque el sistema necesita una enorme cantidad de agua para arrancar, los funcionarios de la empresa señalan que la mayor parte se recicla continuamente una vez que el circuito subterráneo está en funcionamiento.
Fervo Energy, con sede en Texas, también está causando sensación, convirtiéndose en la primera empresa de geotermia de próxima generación en salir a bolsa con una valoración de alrededor de 7.700 millones de dólares. Aunque la energía geotérmica sigue siendo mucho más cara que la solar o la eólica, Fervo ya ha conseguido clientes importantes como Google, cuyos enormes centros de datos necesitan energía las 24 horas. La empresa también cuenta con el respaldo de Breakthrough Energy de Bill Gates.
Aun así, los analistas de la industria advierten que los altos costos iniciales siguen siendo un obstáculo enorme. La Agencia Internacional de la Energía señaló que la demanda de los centros de datos por sí sola no desencadenará una revolución en todo el sector, mientras que Project Drawdown señala que los proyectos geotérmicos en fase inicial siguen siendo notorios por los sobrecostos presupuestarios.
En Europa, los medios siguen de cerca el impulso estadounidense, presentándolo como una clase magistral sobre cómo equilibrar los objetivos climáticos con la seguridad energética. Los informes europeos señalan la perforación de próxima generación, el apoyo bipartidista en EE.UU. y una creciente cartera de proyectos comerciales como prueba de que la geotermia está superando su estatus de nicho.
Aunque la gente suele asociar la geotermia con Islandia, Italia sigue siendo el principal productor de electricidad geotérmica de Europa. El Consejo Europeo de Energía Geotérmica señala que el calor subterráneo está disponible en casi todas partes; solo es cuestión de temperatura y viabilidad económica. De hecho, la geotermia ya está calentando edificios y alimentando redes de distrito en todo el continente, aunque el público rara vez nota la infraestructura.
Los expertos creen que la geotermia podría cambiar las reglas del juego para reducir la dependencia europea de las importaciones de combustibles fósiles, especialmente para la calefacción y la industria pesada. Debido a que proporciona energía de carga base constante, sirve como la red de seguridad perfecta para fuentes intermitentes como la eólica y la solar.
Sin embargo, el sector europeo enfrenta los mismos obstáculos de siempre: altas inversiones iniciales, baja conciencia pública y permisos lentos. Iniciativas respaldadas por la UE, como el proyecto GEORISK, intentan aliviar la ansiedad de los inversores creando herramientas de evaluación de riesgos y marcos financieros para nuevas instalaciones.
Los analistas europeos argumentan que el continente técnicamente tiene el potencial de agregar decenas de gigavatios de capacidad geotérmica en las próximas décadas. Pero también advierten que la burocracia podría frenar el crecimiento, arriesgando un escenario en el que la inversión y la innovación migren a mercados más rápidos en el extranjero.
Fuente: BBC